Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
(Mario Benedetti)
Hoy mi costado más egoísta está un poquito triste...
La buena noticia, es que mi mejor costado (ese que mi hermana del alma se encarga de alimentar siempre) está felíz.
Es que ella, Killia, está en vuelo rumbo a su amada Ελλαδα (Grecia). Allí, durante ocho meses estará estudiando y disfrutando.
Toda esta semana ha sido una sucesión de emociones, ansiedades, nervios, reuniones y corridas, por y para ella. Por y para su sueño.
Y se fue. Se llevó un poquito de mí (y de unos cuántos) y dejó un poquito de ella.
En mi caso, estoy absolutamente convencido de que hice un buen negocio.
Ahora nos corresponde defender la alegría que ella nos regala siempre. Bailando Xasápikos como ella nos enseña, reuniéndonos en noches de camaradería y vino. Cantando... sonriendo, siempre sonriendo.
Sus alumnas de danza le hicieron este regalo
Creo que es un maravilloso resumen de una parte bien importante en la personalidad de Killia, que siento que debemos conservar viva en su Montevideo amada (sobre todo en el primer carnaval uruguayo con su ausencia).
Definitivamente, ahora que estoy terminando de escribir esto, ya no estoy triste. Killia tiene esa magia. Sólo dedicarle algo provoca en uno la alegría que sólo ella es capaz de transmitir.
Cómo no quererla?
Καλό ταξίδι Κίλλια μου!!!