Si bien la Kolo lo había dejado claro, hoy tomé conciencia cabal de lo que es eso.
Para alguien que estudió comunicación, las palabras suelen revestir cierta importancia, lo cual -sin duda- también es un problema, porque uno corre el riesgo de poner el énfasis en algo y amplificarlo.
Lo que no deja de ser un dato llamativo, es que quienes te dicen no tener clara su situación, tengan clarísima la de uno y hasta le pongan etiquetas.
Estos son tiempos extraños para mí... me estoy alejando de las palabras (sobre todo cuando no se sostienen con hechos) y a la vez, empiezo a volverme más escéptico.
