sábado, 3 de abril de 2010

"LA MUERTE ES MENTIRA"

"Rompo este huevo y nace la mujer
y nace el hombre. 
Y juntos vivirán y morirán. 
Pero nacerán nuevamente. 
Nacerán y volverán a morir 
y otra vez nacerán. 
Y nunca dejarán de nacer, 
porque la muerte es mentira"
Mauricio Rosencof

¿De qué nos hablan los símbolos del Cementerio Viejo?
 Así se llama el libro de Alejandro Mesa, con la colaboración de Enrique Moreno y Silvia Pérez.
Ale, Quique y Silvia, son tres jóvenes estudiantes, comprometidos con una causa que abrazaron (según me contaron) desde el año 2006: REVITALIZAR Y REVALORAR EL CEMENTERIO VIEJO DE PAYSANDÚ (URUGUAY) 
De ese modo nacio el Monumento a Perpetuidad, un lugar donde la muerte es una referencia. A través de los panteones, los mausoleos, las imágenes, la iconografía, uno puede detectar -casi de un modo instintivo- las concepciones y los paradigmas que tenían sobre la muerte los uruguayos (en particular los sanduceros) poderosos de la mitad y los finales del siglo XIX.
No me explayaré demasiado, ya que carezco de la formación y la capacidad como para analizar (mucho menos explicar) lo que allí encontré. 
Sólo diré algunas cosas (no puedo con mi costumbre): es maravilloso lo que estos muchachos han hecho, tanto con el lugar como con el libro que lo describe. Es muy triste que los uruguayos cuando hablamos de Paysandú nos enfoquemos, casi exclusivamente, en la "Semana de la Cerveza". Es un orgullo que este sitio sea la sede del XI Encuentro de la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, que se desarrollará en octubre de 2010, tras disputar tal distinción con las candidaturas de Valparaíso (Chile) y Pirasicaba (Brasil).
Ahora sí, les dejo algunas imágenes que tomé y ya tienen los links. Aunque lo ideal, sería que se tomaran el tiempo de ir hasta ahí y descubrir que la muerte puede ser algo menos lúgubre y más revelador.

 

4 comentarios:

  1. Los cementerios revelan mucho de la sociedad que los construye, en mi modesta opinión. Desde que era chiquita me gusta visitar cementerios (de los de antes, no los parquizados que no te das cuenta que es un cementerio si no te avisan!) Y está muy bueno que esta gente intente reconstruir parte de su pasado como colectivo.

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  2. Mi hermano del alma, que bien te ha quedado el lugar (tenía que decirlo), sobre todo con el café en el encabezado, toda una invitación para espíritus como los nuestros. Todo un viaje al que estas invitando, todo un viaje a lo nuestro, a lo mortal y a lo que cruza los limites de la existencia primitiva.

    Justamente me encontras desandando el mismo camino, el fin de semana pasada me di una vuelta por el cementerio de la Recoleta, acá en Buenos Aires, un lugar que hacía mucho no iba, a tomar una fotos, escuchar algún guía contar algunas historias del lugar y de las tumbas (lo recomiendo a todo aquel que visite Baires o todo aquel que sea de este lugar y no haya pasado por allí). Tomo nota del cementerio de Paysandú y te prometo visitarlo alguna vez, me llaman poderosamente la atención los mismos, sabes, acá el cementerio de la Recoleta es el tercer cementerio más importante del mundo, arquitectónicamente hablando, y el cementerio de la Chacarita es el más grande del mundo y el que particularmente me ha llamado más la atención (esto no lo digo por comparación, sino a modo de información para lo que quieran ya sepan).

    Los cementerios son un reflejo preciso, exquisito, silencioso, aterrador y redentor de las sociedades que lo nutrieron y le dieron forma, en ellos se ve todo lo que somos cultural y socialmente hablando. En ellos se ve la diferencia de clase, de credo, de ideología, en ellos podes encontrar secretos, historias, verdades y mentiras, en ellos la muerte se pasea por los pasillos junto a los vivos y comulgan entre flores y fosas, nichos, criptas, bóvedas, cajones, bancos de plaza, epígrafes, silencios, llantos, sonrisas y recuerdos.

    Me alegro que existan “pibes” que se encarguen de preservarlo, retratarlos, mostrarlos al mundo.

    Mi compañero, amigo y hermano, todavía te debo mil cosas que contestar que van quedando en algún cuaderno, en algún archivo de la computadora, palabras, respuestas, pensamientos, preguntas, dudas que te tengo que mandar y que mi señora reprocha que nunca te mando y que yo siempre me quejo de eso. Cosas que pasan.

    Espero estés bien vos y Seba, que las historias buenas sigan acariciando tu existencia que es luz y sombra, guía y forma para muchos. Siempre me alegra saber que te tengo del otro lado del charco para hablar, pensar, soñar (aunque lo hagamos poco, cuando lo hacemos es todo un placer).

    “Besos y balas” y mil abrazos revolucionarios mi hermano.

    HologramaBlanco
    (Edgardo)

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  3. Bueno, que lindo y renovado que estás!!!!!!
    Aunque te confieso que extraño aquella sorpresa cromática.
    Me encantó la historia y me encantaron las fotos. Cuando vuelva seguro voy a darme una vuelta por ese y otros cementerios, que todavia no conozco, a ver si puedo concluir como Rosencof que la muerte es mentira.
    Un abrazo como siempre

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  4. Antes que nada pido disculpas por la demora en esta respuesta. Pero qué placer (y qué lujo) encntrar a estos tres comentaristas
    Es cierto lo que decís Andal, los cementerio parquizados son algo sosos. Yo desde niño también tengo cierta fascinación con los cementerios

    Mi querido Edgardo, no me debes nada. Entre compañeros de camino no hay deudas.
    Estoy evaluando la posibilidad de visitar Bs. As. y seguramente pase por Chacarita.
    Respecto a los cementerios qué decir que no hayas dicho tú?

    Mi hermana del alma Killia, por supuesto que la muerte es mentira. Vos, en este momento, en tu periplo europeo lo vas descubriendo.
    Te mando un abrazo super cálido mi negra

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