martes, 29 de enero de 2008

DONDE SIEMPRE SOPLA EL VIENTO

Fue en esta costa en la que siempre sopla el viento.

El encuentro fue en esta costa, era otoño y simplemente nuestros caminos se cruzaron.

Una noche de viento sucedió. Intempestivamente, la vida nos atropelló con nuestras mutuas presencias. Horas de conversación, de comunicación, casi de reencuentro; como viejos amigos. El descubrimiento fue mutuo.

Fue diferente a todo lo conocido, ante todo fuimos cómplices. Cómplices en las palabras, en los actos, en los encuentros y en los desencuentros; cómplices en la libertad, en la libertad de estar o no estar, mínima y gigante, que permite callarse cuando uno no quiere hablar y permite las palabras cuando uno las necesita.

Nunca hubo preguntas, no eran necesarias, pues las respuestas siempre estuvieron sobre la mesa, desde la primera brisa.

Es verdad que a veces casi nos contagiamos del mundo circundante y también existieron ciclones y huracanes entre nosotros. Pero invariablemente volvía el viento vital, refrescante y suave de esta costa.

Cuando solamente había un soplo caliente, tuvimos miedo de las quemaduras... tardan en sanar.

Cuando el viento era muy frío, se congelaba la risa.

El viento nos regaló sabores, sonidos, confesiones, recuerdos, nostalgias, risas, lágrimas, problemas y soluciones, pero sobre todo nos regaló un espacio propio donde guarecernos, donde poder acudir cuando se necesitase, sin horarios, sin compromisos, sin esperas y sin obligaciones, un espacio para compartir, lo que quisiéramos compartir.

Es primavera y simplemente nuestros caminos se descruzan...

...yo sigo aquí, en esta costa en la que -como siempre- sigue soplando el viento.

Killia

11 comentarios:

  1. no quise infectar el texto aclarando que no soy el autor, pues lo firma Killia. De todos modos (y abusando de la confianza que depositó en mí, le agregué el tema de Bob Dylan Blowin in the wind (Soplando en el viento), por aquello de "la respuesta, mi amigo, está soplando en el viento" (SIEMPRE la respuesta está soplando en el viento)

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  2. Me hiciste pensar mucho con las letras...
    y da lo mismo de quién es... lo que se agradece es que las compartas acá =)

    besos de M&M... siempre =)

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  3. la casualidad me invito en tu hermoso mundo,y ahora me voy pensando en estas letras,que invitan a reflexionar.
    abrazos con cariño.

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  4. Hola Raúl, está precioso no importa quién lo haya escrito si tu o Killia.

    Me encntó el viento asociado a distinatas situaciones.

    Bsss.

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  5. jehipher
    Yo también pensé muchísimo con este texto maravilloso (Killia es así cuando escribe)... y cada vez que lo leo, pienso un poco más.

    olvidar el ayer...
    Te doy la bienvenida, me alegro que te haya gustado este espacio.
    Quisiera decirte dos cositas: con Killia coincidimos en que la casualidad no existe, la causalidad nos lleva a diferentes puertos; "olvidar el ayer..." ¿no estaría más bueno "aprender del ayer"?. Dice Benedetti que "no olvida el que finge olvido, sino el que sabe olvidar" (y siempre me pregunto si alguien sabe olvidar). Te espero por acá

    Mónica
    Sí importa quién lo escribió, porque habla de la sensibilidad de cada persona. Ya quisiera yo escribir algo así. Besos

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  6. Cuando la palabra se suelta...nos pertenece a todos...por igual....le pertenece al tiempo, al viento, mi amigo.

    Las palabras acarician o golpean, la música también...y mientras escucho pienso que ni siquiera las estaciones son cuatro...menos, en las relaciones interpersonales.

    Todo hermoso!!!
    Un placer leerte.

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  7. ferípula
    Estoy de acuerdo contigo en eso de que la palabra "suelta" (me gustó ese término) nos pertenece a todos.
    Dice un grupo de rock uruguayo que las canciones son de quien las escucha.
    Qué buena reflexión la tuya! Terrible aporte!!! Gracias Ferípula

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  8. QUE EL VIENTO SIEMPRE TRAIGA BUENAS NUEVAS...
    BESOS CON OLOR A VIOLETAS.

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  9. Es curioso que podamos predecir con siglos de antelación el recorrido de las estrellas más lejanas y, en cambio, no seamos capaces de saber cómo soplará mañana el viento en nuestro pequeño planeta...

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  10. Angel querido
    QUE ASÍ SEA, PORQUE MUCHO LO NECESITAMOS (KILLIA Y YO)

    alberto
    más curioso aún es que no podamos saber siquiera, cómo soplará (ni con qué intensidad) nuestros vientos interiores

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  11. Mi niño en mi blog dejé algo para ti... espero que te agrade.

    Besos

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