jueves, 17 de mayo de 2007

¿Problemas de familia?

Hace unos días Fernanda Rial, una joven de 26 años, casada con un agente de Prevención del Delito de la Jefatura de Policía de Montevideo, fue asesinada por éste.
El hecho tuvo una amplia cobertura periodística, pero como casi siempre las crónicas se centraron básicamente en el hecho puntual del asesinato y en la condición de agente de Prevención del Delito (nada menos) del asesino.
El hecho en sí, tiene aristas mucho más complicadas.
En el día de hoy, el programa “No toquen nada” (Océano FM) presentó un informe por demás preocupante del caso.
El policía tenía -desde fines del año anterior- órdenes de la justicia de no acercarse a menos de trescientos metros de su víctima. Para la Jefatura de Montevideo (y para la Comisario Inspector Scelza, superior del agente) dicha órden data del 2 de abril del presente año.
Eso, y el hecho de que –según Scelza a “No toquen nada”- con el cambio de Ministro del Interior “se traspapeló” la órden, dio lugar a que el agente cumpliera su tantas veces anunciada amenaza.
Ahora es tarde, Fernanda fue ultimada delante de sus hijos.
Todo hasta aquí es por demás preocupante. Pero si analizamos el excelente informe elaborado por Florencia Melgar para “No toquen nada” (pueden escucharlo en http://www.oceanofm.com/) descubrimos que es mucho más grave aún. Para la Comisario Inspector Scelza, no se tomaron cartas en el asunto anteriormente, porque las denuncias iniciales eran “problemas de familia” y no lo consideraba violencia doméstica. ¿Quién le dice a Scelza que tiene derecho a definir ese límite?.
Peor aún, comentaba Joel Rosenberg (conductor del programa) que los agentes que conocían al asesino de Fernanda manifestaban (cuando Melgar apagaba el grabador) “entender” la reacción de su colega, por el hecho de que había dejado a su anterior pareja por Rial y ella lo estaba dejando ahora.
¿Qué nos está pasando como sociedad?. ¿Cuál es el mecanismo por el cual justificamos casi cualquier cosa con argumentos tan idiotas?. ¿Qué pasa con las autoridades del Ministerio del Interior que no toman cartas en el asunto?. ¿Es digno que la persona encargada de Prevención del Delito admita no haber tomado cartas en algo porque “se le traspapeló” la órden judicial que podía evitar un asesinato?.
¿Por qué nuestro periodismo es en general tan mojigato y se dedica casi en exclusividad a mostrar los hechos de sangre sin un solo análisis? Como si de ficción se tratara.
Mientras estoy escribiendo esto, mientras usted lo está leyendo, una persona está siendo víctima de violencia doméstica. Esperemos que las autoridades no pongan más la excusa febril de “problemas de familia”, como si de trapitos que “se lavan en casa” se tratara.

1 comentario:

  1. Está interesante el hecho de que estas cosas no se divulgan de la manera de que deberian publicarse

    ResponderEliminar

manos sobre manos