jueves, 20 de agosto de 2015

LO QUE LE MOLESTA A PETINATTI

Está circulando desde ayer, un audio (o la transcripción del mismo), en el que el conductor radial Freddy Nieuchowicz Abramovich -conocido con el nombre artístico de "Orlando Petinatti"- se despacha con una serie de opiniones referidas a la inseguridad ciudadana, a partir de un asalto en el que una mujer fue baleada, en una fábrica de pastas en la zona del Parque Rodó.
Parece que todo lo que no le molestó nunca, se concentró en este momento, en ese episodio, en lo indignante que resulta para cualquier persona con un poco de razonamiento elemental, la muerte de una persona inocente.
Pero Petinatti fue un poco más allá. En un momento de su indignada alocución, expresó: "¿Cuál es la diferencia entre lo que está pasando hoy y lo que pasaba en los '60, con una banda de delincuentes que asolaba el país? Es lo mismo: robaban, secuestraban y mataban gente, como ahora. Es más, están más organizados ahora que antes. Este país no se va a la mierda, ya se fue a la mierda". 
Para Petinatti, los hechos de los años 60, fueron perpetrados por "una banda de delincuentes". Curiosamente (o no tanto), Petinatti nunca habla de la década de 1970. No menciona al terrorismo de Estado, no habla de los desaparecidos. Su indignación está claramente dirigida, sin errores, sin fisuras. Compara los hechos de un modo muy adecuado al discurso que pretende emitir.
Pero ese no es -para mí- el detalle más notorio del discurso de Freddy. Tiene razón cuando sostiene que este país "ya se fue a la mierda".
Se fue a la mierda hace décadas y Petinatti recién lo nota. Él no se percató que se fue a la mierda el país en los años 70, cuando reunirse daba lugar a sospecha de subversión. Tampoco mencionó que se fue a la mierda cuando se cerraban las fábricas y miles de trabajadores quedaban si el sustento de su familia.
Menos aún tomó nota cuando miles de uruguayos emigraban al exterior en busca de un presente de trabajo y un futuro para sus hijos, que este país (que ya se había ido a la mierda) no les ofrecía. En ese momento, Petinatti -lejos de indignarse y de expresar cualquier crítica- utilizó la situación de un modo sensiblero. Orquestó un espacio en el cual vía contacto telefónico (y con la canción "Mi país" de Ruben Rada), sacaba al aire a esos uruguayos, exaltando la emoción facil.
Petinatti se indignó (y vociferó su indignación- por un motivo muy claro (y lo declara públicamente). Petinatti dice "podrías haber sido vos, o vos, o vos, O YO, o todos".
Todas las tristezas anteriores, a Freddy no le llegaban. No tenía riesgo alguno de sufrirlas. A él no le tocó sufrir la persecusión de nadie, no tuvo que acostarse jamás pensando en qué haría al día siguiente para darle de comer a su hijo, ni tuvo que plantearse cómo haría para adaptarse a otro país, a otro idioma, a otra realidad, a empezar nuevamente de cero.
Mientras mucha gente se hacía esos cuestionamientos, Petinatti seguía jugando a ser un tipo divertido, conduciendo un programa en el que el público oyente se dedica a contar sus problemas, para que el resto se ria del modo en que este personaje se mofa de las miserias humanas.
Por eso está molesto ahora. Porque en un tiroteo, el que puede resultar herido puede ser él. Y por eso mismo es que cuando un oyente le manda un mensaje criticándolo, reacciona diciendo "ojalá que te pase a vos". A Petinatti tampoco le importa lo que le suceda a la sociedad. Le importa mucho más, lo que le pueda suceder a él.
Mientras él no estuvo expuesto a los riesgos, todo lo que sucedía era un tema del cual ni se hablaba, porque la norma era divertirse (del modo que sea).
Por eso ahora se indigna. Por eso lo manifiesta. Por eso le parece que todos "somos un número" para los gobernantes. PORQUE SIENTE QUE ÉL TAMIBÉN ES UN NÚMERO.
Lo otro que le interesa a Petinatti, es esto. Que se hable de él, y -justo es decirlo- lo consiguió. Desde ayer se habla en varios medios y redes sociales de este decadente conductor de radio (me niego a llamarlo comunicador o periodista). 
Petinatti será feliz por unos días, y su indignación se apagará ni bien aparezca la primer historia que alguien cuente en su programa, él pueda seguir jugando a ser un tipo divertido -mientras se mofa de lo que le están contando- y su realidad vuelva a ser un sitio seguro para su integridad, y la de sus allegados.

3 comentarios:

  1. Petinatti es un nabo, qué duda cabe.
    Pero también es cierto que hay un severo problema de delincuencia. Y como somos votantes de la izquierda, nos mordemos la lengua antes de decir que, en este tema, las cosas se han hecho mal.
    ¿Hemos entrado en la etapa de defender todo lo que se haga y diga desde el gobierno?

    Alberto

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  2. A Petinatti nadie le regalo nada, a mi no me gusta ni escuche el audio en cuestión, de hecho busacandolo encontre esta opinion. Si habla es porque lo escuchan no necesuta tirar la boca mal para eso. Por otra parte los tupamaros que eran una organizacion guerrillera cometieron delitos inmundos, la unica diferencua con los delitos comunes es su finalidad. De los milicos ni hablar, eso es peor que cualquier cosa porque es terrorismo de Estado pero no haber sudo perseguido (sobre todo si eras un niño) no te inhabilita para decir una verdad evidente.

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  3. A Petinatti nadie le regalo nada, a mi no me gusta ni escuche el audio en cuestión, de hecho busacandolo encontre esta opinion. Si habla es porque lo escuchan no necesuta tirar la boca mal para eso. Por otra parte los tupamaros que eran una organizacion guerrillera cometieron delitos inmundos, la unica diferencua con los delitos comunes es su finalidad. De los milicos ni hablar, eso es peor que cualquier cosa porque es terrorismo de Estado pero no haber sudo perseguido (sobre todo si eras un niño) no te inhabilita para decir una verdad evidente.

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