martes, 12 de enero de 2010

MATICES

"Qué pequeña es la luz de los faros,
de quien sueña con la libertad " 
Pájaros de Portugal (Joaquín Sabina)

Y es inevitable, irresistible.
Cuando uno va creciendo y va (sin proponérselo) adquiriendo el lenguaje, la forma de caminar y de mirar politicamente correcta, siempre... pero siempre, llega a la conclusión de que lo más importante en la vida es LA LIBERTAD (escrita, dicha, asumida, promulgada así, en mayúscula como para que no queden dudas sobre nuestra convicción).
El tiempo, la vida, las circunstancias, los vaivenes van desdibujando esa convicción hasta que se hace una entelequia. Algo irreal.
Aún así, seguimos aferrados a ella, tan listos y campantes.
Pero sucede que los seres humanos somos "sapiens sapiens" y no solo creamos la mentira, también creamos el desmentido y su elemento de sostén: EL ESPEJO.
Por eso, desde hace algún tiempito (sobre todo después de haber leído Alexis Zorba el griego) llegué a intuir (entender jamás) que la única forma de libertad posible es lo que la sociedad condena o -más frecuentemente- diagnostica como locura.
Todo lo demás. Esos pequeños gestos heroicos, que tanto bien nos hacen cuando los exhibimos como estandarte de nuestra conducta inamovible, no son más que -al decir de Zorba- una soga un poco más larga.
De la libertad, apenas si vemos la sombra. Diría más: no creo que estemos en condiciones de valorarla, porque no somos capaces de detectar la opresión que vivimos día a día (y hasta celebramos). Esa opresión no nos la imponen, la llevamos gustosos, como a nuestra pretendida "libertad", y está formada por nuestro prejuicios, limitaciones de todo tipo y color, arbitrariedades que surgen campantes a la primera de cambio y (lo más grave, diría yo) nuestro orgullo. Al decir de mi hermana Killia "el enano fascista que te hace morisquetas cuando te mirás al espejo"

Por eso es que creo que andamos ciegos por el mundo. Culpando a cuánto se nos cruce de nuestra ceguera (siempre es más fácil, convengamos). Entonces, cuando queremos (¿?) asumir algo, usamos la fórmula simple (y simplista): "si yo sí, pero él (o ella)?". Y así no sirve, no rinde. 
Nuestros errores, lo son por sí mismos. Sin excusas, sin más vueltas, sin "porqué". Cuando uno le erra, le erra. No está obligado a admitirlo, pero tampoco a refugiarse. Y si se refugia (sin importar en qué) NO ES LIBRE, ESTÁ REFUGIADO. 
Y de estar refugiado a estar preso, hay apenas un matiz. 

5 comentarios:

  1. Los locos estàn refugiados en la locura, asì que creo que estàn lejos de ser libres. Libertad... no sè... que tema, vos tambièn... ehhh capaz que en este sentido lo entenderìa como enfrentarse a uno mismo... o tal vez èso es ser valiente...? ah no sè... en fin. Solo era para molestar un rato.

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  2. Leo tus "matices" y te confieso que me hubiera gustado ser yo quien lo haya escrito.
    Así, tan cerca de mí están tus palabras.
    Pero, creo que renunciar al refugio es muy, muy difícil, éste suele ser un lugar cómodo, acogedor y DECIDIR la renuncia, tiene un costo y suele ser alto (quienes alguna vez lo hemos intentado, lo sabemos).
    Pero ojo!!!!! A veces uno corre el riesgo de exagerar y más allá del largo de la soga, podemos terminar utilizando a la propia libertad como un refugio, porque después de las primeras lágrimas... también se vuelve un lugar seguro.

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  3. Algunos permanecemos en el refuegios por mucho tiempo porque es nuestro unico lugar seguro.

    Gracias por sacarme de tanto en tanto a respirar.

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  4. Me gusta lo que planteás Milmilésimas (aunque sea sólo para molestar... ¿siempre molestás así?).
    Me pregunto si los locos se refugiarán efectivamente en la locura. Da para más.

    Vos sabés mi hermana del alma cuánto me infla que me digas lo que decís. Estoy de acuerdo contigo, renunciar al refugio, no sólo es muy difícil, es casi imposible. Creo (por no decir que estoy convencido) que la libertad no existe, precisamente por lo que decís, después de las primeras lágrimas, la libertad también se vuelve un lugar seguro (y deja de ser libre).

    Y sí Kolo, todos (no algunos) permanecemos en refugios (este blog en cierto modo es uno de mis refugios). Me sorprendiste con eso de que te saco de tanto en tanto (sobre todo teniendo en cuenta que estamos con un charco de por medio).

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  5. Mmm...me pregunto, que es locura y que libertad...si los locos son libres, por su locura o nosotros somo locos y aun asi no libres...
    Refugiarnos en la libertad es COMODO, asumirla es lo dificil y para hacerlo hay que estar un poco o mucho "loco"...tal vez no entendi tu matiz..je.-
    O tenemos diferentes matices, y como bien decis cuando le erramos es mas mejor culpar a otro...o creernos que todo es culpa nuestra tambien es un modo de no asumir que somos libres...PODEMOS elegir equivocarnos. Llegue tarde para este comentario pero entreveradita ja, jaa...TQM

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