viernes, 14 de septiembre de 2007

Piedritas bajo la almohada


Para quienes no lo conozcan, les cuento. Mauricio Rosencof es un escritor y dramaturgo uruguayo. En la década del 60 se integra a la organización guerrillera "Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros". Es por eso que a principios de los años 70 es detenido por las fuerzas militares que en 1973 dan el golpe de estado en Uruguay.

Rosencof (y otros integrantes del MLN - Tupamaros) pasan a ser considerados rehenes por los militares. Son detenidos en cuarteles, en condiciones infrahumanas durante más de una década.

Todo esto no impide que Rosencof mantenga su labor creativa (aún cuando no se le permitía hablar siquiera). Es en esas condiciones que empieza a crear historias, que le "cuenta" a otro detenido en la celda vecina, a través de un "rudimentario código morse", mediante golpes en la pared.

Quiero compartir acá, otro tramo del libro "Piedritas bajo la almohada" de Rosencof, en el cual explica el nombre del libro, a partir de los pocos minutos de visita que le permitían a sus familiares.

Disfrutenlo


"-Tú recordarás -le conté a la hijita- que Pulgarcito, cuando se interna en el bosque, arroja miguitas de pan como señales para reencontrar el camino de regreso a casa.

La hijita asiente, atenta. Quedan pocos minutos de padre

-Pero -agrego- las palomas se comieron las migas y el sendero del retorno se esfumó

Sus ojitos están orillando el umbral de la angustia, que interrumpo con un:

-...pero Pulgarcito no era tonto, y en su segunda incursión por el bosque, se comió todo el pan y arrojó piedritas, que marcaron el camino de retorno

Ahora sonríe

-Pues bien: aquellas piedrecitas, en su casi totalidad -ha transcurrido mucho tiempo, tú sabes- se han perdido. Solo se conservan tres; dos de ellas resguardadas bajo campana de cristal en el Museo Perrault de París

La hijita contempla la pequeña gema que reposa en al palma de su manita

-¿Y la otra?

-Esa -le digo, cuando anuncian el fin del tiempo-. Es la tercera, que descansa en tu mano. Llegó a las mías por misteriosas rutas. Y ahí la tienes. Cuidala

Desde entonces mi niña guarda la piedra de Pulgarcito bajo la almohada

-Para que papá -dice- encuentre el camino de regreso a casa."


6 comentarios:

  1. Qué bello Raúl...


    una suave sonrisa se dibujó en mi...


    miro mi mano... y también tengo en ella una piedrecita... sé que en la tuya también hay otra... entonces... ya sabemos... eran más de 3...


    cariños enormes... (de chocolate)

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  2. Muy conmovedor :)y tierno.. espero pronto pueda contarle hermosas historietas a mi pajarito.. :)

    GRacias SAludos!! :D

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  3. Dulce Jenipher
    ¿será posible que algún día mi piedra me lleve a tu casa de pan humeante? ¿podrá ser que la tuya venga hacia mí contigo de la mano?

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  4. http://www.youtube.com/watch?v=VvMiQaSwmLA

    hola raul! acabo de encontrar esto por pura casualidad, y justamente esta noche estoy con mis amigos y hemos charlado sobre un cortometraje que tiene mucho que ver con tu posteo porque... entre contadores de historias nos podemos tomar algunas licencias.
    soy Michael, docente de Lenguaje Audiovisual, trabajo en un colegio publico de la ciudad de la plata, donde enseño lenguaje AV a niños y adolescente. en esto conosco a Laura Dipolitto, que es narradora... vale aclarar que no habiamos tenido mucho contacto, pero el necesario para entender que pensamos el mundo del mismo modo. en este proceso de reconocernos surge la posibilidad de presentarno a Cuento en Corto, un concurso de narradores... el trabajo que presentamos se llama, Piedrita bajo la Almohada, ella narrando Piedrita Bajo la Almohada, que refleja una perspectiva de la etapa mas defasta de la historia argentina. esto a los dos nos motivo desde perfiles diferentes, y por motivos diferentes. y como veo que tenes otra optica, quiero compartilo porque a mi entender, es una gran obra.
    abrazo!

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  5. por otro lado me gustaria compartir el proceso que llevo a realizar esto... de esta forma.
    Laura, tiene un vinculo muy estrecho con la dictadura, porque le toco vivir momentos que la han marcado a fuego, y yo (por mis intensos 27 en aquel entonces) no vivi aquellos años, pero siempre fui un militante por los DDHH, y mi obra audiovisual muchas veces fue en este sentido; retomo... Laura me contacta y me cuenta del proyecto, y yo le pedi que narrara para, de ese modo podria vibrar con su obra, la cual tenia que adaptar al AV. cuando, entre mate y mate laura, en su living, narra para mi... el alma, se me sacudio... se me moviliso la fibra que llevamos muchos argentos con estos temas... ella tenia una idea, un proyecto de lo debiamos grabar... yo le pedi unos dias para armar un guion.
    discutimos, pensamos, planificamos algo... que muto.
    una noche, de insomnio, de llevar el proyecto en la mente varios dias, varios paseos, varios cigarros... boca arriba en la cama empece a ver los planos, empece a entender el video. esa misma mañana, despues de dibujar el storyboard, la llamo a lau al grito de YA LO TENGO!!! desayunamos en el bar de la esquina del dto y le muestro el story, le cuento el sonido, la idea, el concepto... fue producto de la union de dos seres sensibles, de personas que gustan de contar historia para comunicar, para decir, porque necesitamos hacerlo.
    nada mas, gracias por el espacio, gracias por leer esto.

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  6. Gracias a vos por los aportes... todos los aportes. El que hacés en los comentarios, el que hacés a través del audiovisual, el que dejás para la memoria necesaria de quienes pretenden implantar el olvido (ayer leía "qué fácil decretar olvidos para el que no tiene nada que recordar".
    Tomo este audiovisual que generosamente me dejás, para armar un nuevo post. Hace pocos días, recuperamos al Maestro Julio Castro. Desaparecido y (ahora sabemos) ejecutado por los lobos de estos cuentos. No había posteado nada hasta ahora, porque no quería hacerlo si no estaba a la altura de su figura, de su compromiso con la causa de los más perseguidos.
    El Maestro Julio Castro era -además de docente de primaria- periodista y nunca tuvo vinculación con organización armada alguna. Simplemente cometió el delito de solidaridad para con aquellos que debían huir.
    En esos años de plomo, la pena era la desaparición, la tortura previa y la ejecución.
    Te mando un abrazo solidario Michael y cuando gusten tú y tus "cómplices" visitar este espacio, por supuesto que son bienvenidos.

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