miércoles, 1 de agosto de 2007

LOS INVISIBLES


Los invisibles vivimos en un sitio tan al sur de la vida, que acá el frío cansa.

Nuestra mirada es transparente (como todo nuestro cuerpo, claro) y de tanta transparencia, la gente no cree que existamos.

En cierto modo es lógico: Dios ya tiene hace tiempo ese problema (y para colmo, sus representantes no son creíbles). Los extraterrestres en cambio, gozan de mayor gloria. Pero claro, a ellos hay quienes aseguran haberlos visto.

Nadie nos ve; estamos, vemos, oímos, tocamos, hablamos, sentimos... pero no nos ven... es más, no nos vemos. Suponemos que estamos cerca cuando nos escuchamos unos a otros, pero cuando los visibles nos oyen, nos catalogan de "alucinaciones" o "residuos del estres".

Por eso nuestro mayor problema no es la discriminación o el prejuicio, no. Nuestro drama es la indiferencia. Todos pasan por nuestro lado y siguen sin notarnos (salvo honrosas excepciones de vigorosos iderealistas, que superan la miopia social y nos mantienen en reserva).

Y así vamos, dudando a veces de nuestra propia existencia, creyendo en la posibilidad de que tener un color será lo de menos mañana (y una idea útil lo de mas). Buscando y buscándonos para darnos cuenta de nuestro valor, no a pesar de la transparencia, sino gracias a ella.

Los atributos físicos solo sirven para los vacíos torneos, con vacíos contenidos, en los cuales los vacíos participantes admiran a la madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Martin Luther King, Lennon, el Che o el Papa (el anterior... el actual es -todavía.- políticamente incorrecto). Sin prestar atención a la vida, pero a la vez declamando frases que te enseñen a transitarla.

Los visibles admiran mucho las imágenes (quizás por ello llenan sus paredes de ellas), pero no ven la escencia... aprenden de memoria frasecitas breves de personas cuya vida dice muchísimo más que cualquier frase suelta, pero eso los hace sentirse realizados.

Hoy en día, son pocos los visibles con voluntad, tiempo y ganas de escarbar más allá de sus propios prejuicios y ver.

Entre tanto (y entre tantos), los invisibles vamos y venimos. La falta de consistencia corporal a veces pesa un poco... hasta que vemos algunos visibles, con una grosera falta de consistencia intelectual, y que sin embargo parecen sentirse plenos.


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Raúl

11 comentarios:

  1. no duele el frío,ni el calor, ni el dolor físico, mas que la ignorancia.
    Por lo menos en mi caso.
    Felicidades por el blog. Besos!

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  2. Puessss...

    más que un cuento, se me hace muy real... me dejas pensando, y eso (siempre digo) que no me gusta, porque hace que caiga en mil cosas y contradicciones...


    besos de chocolate...

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  3. ¿Dónde estás que no te veo?, sin embargo te puedo sentir, ¿de verdad eres invisible?

    Besos.

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  4. angel de las mil violetas
    Gracias por tu aporte y nos leemos

    Jenipher
    Dice Mauricio Rosencof: "no hay más realidad que el sueño y el que no sueña va muerto, porque se vive del sueño que te mantiene despierto"

    nosotras mismas
    Si me sientes es porque sabes vivir. Estoy ahí, justo donde tú me sientes

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  6. Me encanto tu invisibilidad, la cual no existe. Eso tiene mucha gracias, no? Sos mucho mas visible de lo que vos supones. Todos los que estamos leyendo lo sentimos. Gracias y bssss

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  7. De visita en tu blog.Muy interesante.Regresare a leerte.Sinceramente.

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  8. Rosario
    Sabes bien qué se ve (ojalá algún día descubras lo que no)

    miriam
    Cuando gustes posar tu mano sobre las nuestras acá tienes un sitio abierto

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  9. Paso a dejarme un beso de chocolate, para que tengas un día muy dulce...


    Agradecida de todas las huellas cariñosas que dejas en mi casa... y esa, la de mis pies congelados, también está abierta para cuando desees pasar...

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  10. Jenipher
    Gracias a t� por darme tanto para reflexionar.
    Me prometo seguir adentrandome en tus casas (no puedo evitarme ese placer)

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  11. A mi, sombra, me pasa o siento lo mismo, la diferencia es que a mi me ven, pero nadie se da cuenta de que realmente existo, el gran problema es que la sombra es una sola y muchas a la vez, pero nosotros no nos comunicamos, solo nos movemos como cual mimo o cuando algún humano quiere hacernos jugar, es cierto lo que dices Raúl, tanta gente que se ve en las nubes sin ser nada, tanta gente que se quiere tanto y no quiere al resto, por solo pensar diferente, o ¿será que la humanidad es tan individualista que solo nos queremos ver visibles en un clic en el ciber – espacio?, y esta misma humanidad se esta haciendo cada vez mas invisible por no querer mostrar sus pliegues, sus ruinas, sus tormentos, o su incapacidad. La individualidad se ven en mi… estoy… me ven pero nadie me toma en cuenta. A muchos humanos les pasa lo mismo y se sienten desplazados, si que necesariamente sea así.

    Saludos invisibles para ti.

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