jueves, 14 de junio de 2007

HACIENDO TARDAR LA JUSTICIA

En el día de ayer, la Cámara de Senadores mantuvo los fueros del Senador Juan Justo Amaro.
Amaro estaba siendo indagado y la justicia pidió su desafuero por un delito continuado de fraude y cuatro delitos de abuso innominado de funciones. Si la cámara que integra hubiera habilitado su pasaje por la justicia, no lo habría juzgado culpable (como se pretendió dar a entender). Únicamente habría tenido que ir a demostrar la inocencia que personalmente y a través de su hijo tanto proclamó.
¿Cuál era la preocupación de la oposición, si Amaro consideraba que no había cometido ningún delito?, ¿por qué birlar, de un modo tan poco honorable, la mano de la justicia?, ¿qué celebraban quienes vivaron la decisión tomada en el Senado?.
Una vez más, la clase política de nuestro país demostró que tiene mucho de política y muy poco de clase.
Pero no fueron solo los legisladores quienes quedaron en falta(desde TODAS las bancadas dieron alegatos de la buena persona que es Amaro). La prensa, los medios de comunicación en general (salvo honrosas excepciones) miraron para un costado. Les importó mucho más el caso de la abogada del "Betito" o el escándalo de corrupción del hermano de Lula. Aparentemente Amaro es un caso menor (incluso en algún diario se hizo una mención superficial al tema, centrándose en una invitación a pelear de dos legisladores).
Y así vamos. Con políticos que se cubren las espaldas unos a otros, que argumentando buenas intenciones hacen y dejan hacer, un uso (y abuso) escandaloso de las arcas del estado. Con periodistas y medios que prefieren poner el énfasis en las noticias policiales o en las del corazón (vieron qué importante? Natalia Oreiro le mandó un currículum a Francis Ford Cóppola!!!) que en este tipo de información.
Después, cuando suceden crisis como la que tuvimos en el 2002 parece que nos llovió, producto de la mala suerte o de 3 o 4 actores, mas o menos conocidos.
Nuestra población está anestesiada (ya lo estaba cuando le dio privilegio a los militares con la Ley de Caducidad), todo pasa por nuestros ojos como si fuéramos meros espectadores de nuestra realidad. Hasta que un canal o un periodista nos pone la música de fondo adecuada, la voz de alguien distorsionada o la imagen esfumada para hablarnos de algún hecho policial y provocarnos el repudio hacia los delincuentes... los que no tienen fueros, claro.

1 comentario:

  1. Me parece bueno que la gente se pueda expresar en un medio. A veces es difícil hacernos escuchar.
    Felicitaciones por ésto.

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